Connect with us

Hi, what are you looking for?

Style y LGBT

El coronavirus y la LGTBfobia

A  lo largo de toda la historia el ser humano ha sufrido muchas crisis como la que estamos viviendo con el coronavirus. Las bacterias y los virus son parte de la Naturaleza y muchos de ellos son la marca de la eugenesia, la cual, según la teoría de la evolución, es parte esencial del ciclo de la vida.

Ya Darwin nos explicaba en su momento cómo los ciclos naturales favorecen que las especies tengan que evolucionar o morir y, de algún modo, cada virus y cada crisis es una forma más de ponernos a prueba, aunque, en este caso, quienes estén en el lado del Poder tienen muchas más posibilidades que aquellos que tienen los genes más fuertes, pero no tengan acceso a las pruebas o a la sanidad pública.

A pesar de que los avances en Medicina y Tecnología favorecen cada vez más la posibilidad de alargar nuestros años de vida, el planeta tiene sus propios mecanismos para igualar la balanza, de manera que deja bien claro que, frente al poder de la madre Naturaleza, el ser humano no tiene nada que hacer.

Desde hace mucho tiempo se ha asumido el antropocentrismo como la ideología principal de la especie, olvidando que somos parte de un ecosistema en el que convivimos con otros seres vivos e inertes que también están dentro de ese paradigma natural. El ser humano, desde su egocentrismo, ha olvidado que hay algo más allá de nuestras sociedades y que en cualquier momento podríamos encontrarnos una situación como la que hay ahora.

En el pasado tenemos algunos ejemplos de ello. El más claro, quizás, son las glaciaciones, las cuales supusieron un cambio radical en la forma de vida de la prehistoria. Otro ejemplo de cambio fue el caso de la extinción de los dinosaurios. Ambos son hechos históricos demostrables que han surgido de forma natural y frente a los que los seres vivos no han tenido escapatoria.

Algo más cercano y de lo que tenemos mayor conciencia son los casos de debacles bíblicas: el Arca de Noé, Sodoma y Gomorra o las plagas de Egipto son ejemplos de lo que, de algún modo,  nos dicen los acontecimientos a lo largo de la historia: más allá del hombre hay una fuerza superior – sea Dios o no, eso queda a elección de cada uno– que establece unas pautas de comportamiento.

Respecto a los virus y bacterias que han sido protagonistas de las crisis humanitarias, España ha sido protagonista en muchas de ellas. La peste negra, la gripe española, el sarampión, el dengue, la malaria, la tuberculosis,  el VIH de la movida y ahora el Coronavirus, entre muchas otras, han sido parte de nuestra historia, como una marca de la bestia que nos persigue para intentar destruirnos o como una forma que tenemos de destruirnos entre nosotros por la falta de cuidado que, desde siempre, hemos mostrado para  con nuestros vecinos.

De todos ellos, sin embargo, no hemos aprendido casi nada. Seguimos en las mismas pero, lo peor de todo, es que todavía hay gente que culpa al colectivo LGTB+ de traer consigo estos males a la sociedad. Hay quien tiene el valor de decir que esta forma que tiene la Naturaleza de volver a su primer estadio es culpa de la gente que ama a una persona de su mismo sexo o que vive aquejado por una sociedad que le impone un género a razón de su genitalidad.

En España estamos viendo cómo la manifestación del 8-m, por ser uno de los mecanismos que luchan contra la estructura del patriarcado, está siendo criticada fervientemente por aquellos que culpan del mal a las mujeres y al colectivo LGTB+, tildándonos de Pandoras, como si fuéramos el error consciente de una sociedad que camina hacia el abismo.

Desde este momento, las crisis sanitarias ya no son culpa de un sistema recortado, como si fuera un juego de manualidades para niños, ya no es culpa de que la gente sea una inconsciente, de que el turismo masivo globalice no solo lo bueno, sino también lo malo. En ningún momento esta crisis es culpa del Poder, sino, como siempre, la culpa es de quienes rompen la norma, de los y las que, cada día, con su lucha, intentan llegar a tener un mundo un poco mejor.

En los últimos días también se ha visto cómo un rabino israelí aseguraba que el coronavirus era un castigo divino fundado en las manifestaciones del Orgullo LGTB+. Con ello vemos dos cosas: la primera es que, para los rabinos, Dios no es el padre bueno y amoroso que nos dice el Nuevo Testamento, sino un ser castigador que podría acabar con la humanidad en muy poco tiempo; la segunda es que, de algún modo, el mundo es un lugar sodomítico que el colectivo LGTB+ debe de haber colonizado y por el que todos pagaremos un gran castigo.

Parece que no tenemos suficiente con todos los catastrofistas y paranoicos que nos hablan de Nostradamus, la Teoría de la Conspiración y la mano negra del Mercado. Todavía hay gente que piensa que el colectivo LGTB es el culpable de todos los males de la sociedad, porque, por alguna razón que aún no hemos llegado a comprender, amar y ser libremente más allá de la norma enfada a Dios o a la Naturaleza y, por ello, la humanidad en su conjunto debe ser castigada.

Visto esto, quizás deberíamos preguntarnos si lo que más enfada a Dios es la gente que ama o, al contrario, es la gente que odia. Sin entrar en la fe, creo que los problemas y las crisis que pudieran ser un castigo divino tienen más que ver con lo que siempre se han considerado los pecados capitales, que con aquellos que solamente queremos vivir felices, sin meternos en la vida de los demás.

De este modo, aprovechando la cuarentena y todo el tiempo libre que tendremos a partir de ahora, preguntémonos si no sería mejor dejar de culpar a otros de nuestros problemas y buscar soluciones juntos para estos tiempos de caos. Atacar para engendrar odio, solo agrava el malestar que a todos nos acecha.

Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Te puede Interesar.

Actualidad

OndaOrgullo desde el 14 de septiembre, pasará a llamarse Orgullo Radio.

Style y LGBT

En la actualidad, Versace es una de las principales casas de moda del mundo. Versace diseña, comercializa y distribuye vestuario, accesorios, fragancias, maquillaje y...

Actualidad

Taburete lanzó su primer single ‘2018: Odisea en el Espacio’ que da comienzo a lo que iremos descubriendo de su cuarto disco titulado ‘La...

Style y LGBT

Luke Strong gimnasta del equipo británico reconoce públicamente su bisexualidad. El joven atleta británico de Liverpool, Lucke Strong ha hablado públicamente de su bisexualidad...